sábado, 13 de septiembre de 2014

Claridad

Me gusta manejar de noche por la autopista. La obscuridad me motiva a enfocarme en el camino, a escuchar el sonido del motor, sentir la conexión que surge entre el vehículo y yo, la coordinación de la vista con las manos al mover el volante.
Ocasionalmente veo pasar algún conductor sosteniendo en la mano izquierda un cigarro y el volante, con la mano derecha textea en su celular, en el asiento del copiloto le acompaña la inquietud y en la cajuela la tranquilidad.
Yo prefiero alargar al maximo esa experiencia, sentir como se relaja mi mente.
A veces noto que se esconde alguna patrulla en un lugar estratégico o un pensamiento que esperaba un momento de tranquilidad para manifestarse con mayor claridad.